Con motivo de la situación generalizada que estamos viviendo a causa del COVID-19 y la imposibilidad de realizar conciertos en vivo y en directo, se están abriendo nuevas vías en el mundo de la música.

Tanto es así que han empezado a celebrarse conciertos musicales en live streaming por redes sociales, inicialmente de forma gratuita o con fines béneficos, si bien, ahora ya empiezan a surgir dudas sobre su monetización a la vista de que la situación se va alargando en el tiempo y puede resultar una buena opción para continuar con la actividad en el mundo musical.

La realidad es que las leyes y normativas no contemplan de forma específica esta modalidad de conciertos por lo que surgen infinitas dudas que intentaremos ir resolviendo a lo largo de nuestro post.

No obstante, hay que tener en cuenta que no hay regulado nada al respecto por lo que nuestro estudio es orientativo y para un asesoramiento profesional y más específico será necesario conocer los límites legales y contar con un asesoramiento jurídico detallado, por lo que sí es de su interés pueden contactar con nosotros a través de la siguiente dirección de email: info@abogadosculturales.com.

La modalidad del live streaming mezcla cuestiones de la música en vivo y de la grabada, nunca reguladas y va a ser la nueva forma organizar eventos los próximos meses.

Además, hay que tener en cuenta que suponen ciertas ventajas como la reducción de gastos, las diferentes opciones que presentan las nuevas tecnologías, no se cuenta con un límite de aforo y puedes reunir a personas de diversas ciudades o países, aunque por contra la calidad del sonido no es la misma y se pierde de alguna manera la magia de asistir a un concierto en vivo.

E igualmente, como inconvenientes es necesario reseñar la falta de concienciación del pago de la entrada de las personas que puedan asistir al concierto en streaming y nuevamente el vacío legal existente en la actualidad, lo que provoca dudas e inseguridades.

En cuanto a la propiedad Intelectual de los conciertos en live streaming, en España, lo habitual es comunicarlo a SGAE y solicitar una licencia, si bien, para un concierto en streaming en grandes plataformas tipo Instagram, Facebook o Youtube no sería necesario ya que cuentan con acuerdos con las entidades de gestión, pero en otras plataformas sí debería tramitarse una licencia. Ahora bien, aquí se planetea otro problema y es que con live streaming se puede llegar a diferentes países y las entidades de gestión no suelen cubrir el formato online.

Esta circunstancia provoca el dilema encajar las licencias del live streaming por lo que lo correcto sería solicitar dos licencias diferentes, una para la realización del concierto ante público de manera presencial y otra licencia para el streaming. Esta ultima licencia, en muchos casos no existe por lo que habría que asimilarla a licencias para música en streaming o webcasting.

Por otro lado, el acceso al concierto por streaming desde múltiples países no plantea muchos problemas cuando el artista utiliza su propio repertorio, pero si podría ser más complicado cuando hablamos de repertorio ajeno o covers. En esos casos, es necesario contar con una autorización previa y nuevamente las entidades de gestión no cuentan con una licencia especifica de uso exclusivo a través de internet con alcance mundial.

Respecto del IVA aplicable a la entrada de un concierto en streaming también genera dudas. El IVA aplicable a los conciertos presenciales es del 10%, pero en el caso de conciertos on line no está claro, ya que la ley específica por el acceso al lugar del concierto o espectáculo. Se han realizado varias consultas a la Dirección General de Tributos que interpretan que el 10% y hasta la fecha no hay nada claro por lo que podría interpretarse que el acceso al concierto online tribute al 21% de IVA.

Por último, la responsabilidad de está nueva modalidad de conciertos será del promotor, quien deberá dar cumplimiento normativo, como obtener las licencias antes comentadas y cumplir con la ley de protección de datos.