Prevenir para evitar conflictos futuros y garantizar tu seguridad

El entorno nos amenaza constantemente. Por ello, sentimos la necesidad de cubrirnos ante la posible producción de un daño, ya sea en nuestros bienes o en nosotros mismos.

Esta cobertura la debes formalizar a través de un contrato de seguro. Como cualquier contrato, el contrato de seguro requerirá de la presencia de una serie de requisitos: 

  • Tu consentimiento y el de la aseguradora con la que contrates.

 

  • El objeto, que en este caso será el interés o relación económica existente entre tú y el bien que quieras asegurar.

 

  • La causa del mismo que, en este caso, como comentábamos antes, es el riesgo o la posibilidad de que se produzca un hecho dañoso.

 

A través del pago de una indemnización, el contrato de seguro te permitirá reparar el daño que puedas sufrir. Eso sí, sólo puedes reparar los riesgos que aparezcan especificados en la póliza que contrates.

Si quieres saber qué cláusulas te conviene incluir en la póliza y cuáles son tus derechos y obligaciones, no dudes en contactar con nosotros.